Francisco de Añoa y Busto (1684- 1742), arzobispo de Zaragoza

Título: Heráldica en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, pag 18-20
Autor: Wifredo Rincón García,Ernesto Fernández-Xesta y Vázquez
Fecha: 2010
Editorial: Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, Madrid
Fuente: Books Google
Formato: Google ebook

Escudo del arzobispo don Francisco Ignacio de Años y Busto sobre el arco que enmarca la puerta de la sacristía de la Virgen.

[...]A la muerte del arzobispo Crespo de Agüero le sucedió en la sede zaragozana don Francisco Ignacio de Añoa y Busto. Nacido en Viana (Navarra) el 26 de febrero de 1684, fue colegial del mayor de Santa Cruz de Valladolid y con posterioridad canónigo dignidad de la catedral de Cuenca, donde fue gobemador, provisor y vicario general e inquisidor presidente del tribunal de aquella ciudad. Nombrado obispo de Pamplona en 1735 ocupó esta sede hasta que el 24 de septiembre de 1742 fue preconizado arzobispo de Zaragoza, ciudad en la que falleció veintidós años después, el 26 de febrero de 1764. Fue enterrado en la nueva o cripta o panteón, situada debajo de la Santa Capilla, obra que fue encargada a Ventura Rodriguez como un añadido al primitivo proyecto, y cuya primera piedra fue colocada por el prelado zaragozano el 3 de diciembre de 1754. A la muerte del arzobispo se encontraba todavía sin inaugurar, lo que se llevó a cabo el 12 de octubre del mismo año 1764.
En la cabecera de la cripta -que reproduce la planta de la Santa Capilla, bajo la que se sitúa-, se levanta el altar, cuyo frente es ocupado por un relieve con la figura yacente del arzobispo Añoa y Busto, enterrado allí, si bien su corazón fue trasladado a la localidad navarra de Viana, donde había nacido.
En este lugar se colocó el epitafio que él mismo había compuesto: 

“HIC ESPECTAT RESURRECCIONEM MORTUOR. FRANCISCUS IGNATIUS DE AÑOA Y BUSTO, EPISCOPUS OLIM PAMPILONENSIS, ARCHIEPISCOPUS DEMUM CAESARAUGUST. ET AD PEDES VIRGINIS MARIAE DE COLUM. FOELICI SORTE, LICET INMERITO, JACENS, IPSIUS PATROCINIO INTERMEDIO, INDICIO MISERICORDIAM IMVENIRE SPERAT lN AUXILIO OPPORTUNO. OBIIT DIE XXV l MENSIS FEBRUARI ANNO MDCCLXIV. AETATIS SUAE LXXX“ 1.

Don Francisco Ignacio de Añoa y Busto fue el promotor decisivo de las obras de construcción de la actual Santa Capilla de Nuestra Señora del Pilar, colocando solemnemente su primera piedra el día 7 de noviembre de 1754. Sin embargo. no pudo ver culminada su empresa pues murió el 26 de febrero de 1764, pocos meses antes de la finalización de las obras que tuvo lugar avanzado el año 1765, siendo bendecida la Santa Capilla por el deán don Jorge Galbán el 28 de agosto del mismo año e inaugurada para la celebración de las fiestas de Nuestra Señora del Pilar.
Curiosamente, y a pesar de lo que parecería lógico, no encontrarnos en ningún lugar de la Santa Capilla el escudo del arzobispo Añoa y Busto quien, además de dar comienzo a las obras, contribuyó generosamente en su construcción, cifrándose en más de 20.000 libras jaquesas su contribución a las mismas. Estas armas sí figuran sobre la portada de la sacristía de la Virgen, cuyas obras comenzaron en diciembre de 1753, sobre el gran arco y soportadas por dos ángeles mancebos. Curiosamente, Aramburu de la Cruz, que describe esta portada en 1766, no menciona este escudo, por lo que podernos pensar que tal vez no había sido colocado todavía en el lugar donde hoy se ubica. Se trata de un escudo bajo un capelo de seis borlas en cada lado y acolado de una cruz trebolada de un solo travesaño: cuartelado por una cruz de gules disminuida, que llega a los bordes del escudo: primero de oro un árbol en su color, terrazado; segundo, de azur, cinco panelas de oro, en sotuer; tercero, de oro, dos lobos de sable, estantes, puestos en palo; y cuarto, de gules, cinco bezantes de oro, en sotuer, acompañados, en punta. de un creciente de lo mismo”. Un segundo escudo del arzobispo Añoa lo encontramos magníficamente tallado en uno de los batientes de madera de nogal que cíenan la sacristía de la Virgen, rodeado de una serie de atributos episcopales. Por último mencionaremos un tercer escudo de este arzobispo que figura en el frontal del altar de la capilla de San Agustín -parroquieta-, magnífica obra en jaspe con taracea de mármoles que confomtan las figuras heráldicas del blasón arzobispal. Lógicamente, no fue esta capilla su ubicación original, que desconocemos. Tenemos constancia, según figura en su testamento, que el arzobispo Añoa y Busto mandó hacer cinco fiontales para otros tanto altares, encontrándose en la actualidad tres de ellos en la catedral de El Salvador: en el altar mayor de capilla de San Miguel o pairoquíeta, en el altar de la capilla de San Pedro y San Pablo y en el altar de la capilla de San Vicente.[...]
1. GOUTIERREZ LASANTA. l973. p. 572. propone esta traducción: “Aquí espera la resurrección de los muertos Francisco Ignacio Añoa y Busto, antes obispo de Pamplona y después arzobispo de Zaragoza, y enterrado, aunque inmerecidamente. a los pies de la Virgen del Pilar, confía encontrar por su patrocinio misericordiosa ayuda en el tremendo juicio. Murió el 26 de febrero de 1764 a los 80 años de edad".



Rua de Santa María nº 7, Viana. Palacio de la familia Añoa y Busto, obra barroca del s. XVIII que se caracteriza por su desarrollo en anchura. En ella nació Francisco Ignacio Añoa y Busto, obispo de Pamplona y arzobispo de Zaragoza. El primer cuerpo y la entreplanta son de sillería y el segundo es de ladrillo con largo balcón con rica forja, rematándose por ático con galería de arquillos con balconajes de forja barroca y coronado por alero de madera de dobles ménsulas talladas. En el interior se conserva una escalera barroca. El escudo de la fachada, de la primera década del s. XVIII, es el del arzobispo. Aparece orlado de espectaculares follajes envueltos en roleos con mascarón inferior entre niños desnudos y por timbre tiene una cruz potenzada y sobre ella otra cruz flordelisada bajo capelo con diez borlas a cada lado, encuadrado por cabezas de querubines.

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