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Viana en 1802, 2825 personas

Título: Diccionario Geográfico-Histórico de España: por la Real Academia de la Historia
Sección I. Comprehende el reyno de Navarra, señorío de Vizcaya y provincias de Álava y Guipuzcoa.
Tomo II pag. 443
Imprenta de la viuda de D. Joaqin Ibarra,
Fecha:  1802
Fuente: Google Books

VIANA, c. de la mer. de Estella, cabeza de su 4.° part., dióc. de Calahorra, r. de Navarra. Su asiento es llano sobre una colina con pendiente por e. s. y o., desde donde se descubre mucho y alegre horizonte. Sola la entrada de n. es suave, aunque un vecino montecillo estorba por allí las vistas. El suelo es de mucha miga, y las cosechas abundantes : la de vino consiste en 300 cargas, la de trigo en 500 robos y la de cebada en 400: en sus dilatadas dehesas se mantienen 180 cabezas de ganado menor y 300 de vacuno. Se coge aceyte, legumbres y otras semillas para el abono del pueblo. Confina por n. con Cornago, por s. con el cerro de Cantábria y Logroño, y por o. con Oyon. El vecindario consiste en 2825 personas. Fundó esta ciudad en 1219 D. Sancho el fuerte para asegurar por aquella parte su reyno contra las pretensiones de Castilla. A este fin reunió en el actual sitio de Viana las aldeas de Longar, Tidon, Prezuelas, Cuevas, Piedrafita, Soto, Goraño y Cornava. Esta última creen algunos ser el Curnonio de Tolomeo. Tambien se agregó Bargota, aunque no se despobló enteramente. El P. Aleson tiene por cierto que ántes de estos tiempos habia ya poblacion con el nombre de Viana en el lugar que ahora ocupa, y que D. Sancho no hizo mas que engrandecerla por la agregacion de las mencionadas aldeas. Esta opinion nada tiene de inverosímil; pero es una pretension sin apoyo alguno sólido en la antigüedad la del maestro Argaiz y otros autores de poca crítica, los quales quieren que el nombre de Viana sea una corrupcion de Diana, por un célebre templo que tuvo allí, la gentilidad y dió orígen á la actual poblacion con las viviendas de los sacerdotes del ídolo, y de otras gentes atraidas de la devocion de su Diosa. Estribando todo este cuento en el catálogo de los santos mártires de la persecución da Diocleciano atribuido á Gregorio, obispo de Granada; y siendo esta obra una produccion de los corrompedores de nuestra historia, como ya lo probó D. Nicolas Antonio en su Biblioteca antigua l.2. c. 3., es ocioso detenernos en impugnar esta fábula. Lo que hay de cierto es que Sancho el fuerte sacó de su obscuridad á Viana, si habia pueblo de tal nombre anteriormente, ó le dió ser eligiendo por mas oportuno el sitio de Viana para formar una plaza de armas respetable en la frontera del reyno. Pero lo primero, esto es, que habia ya poblacion de Viana, es lo mas cierto, y se infiere de que años adelante los vecinos de las aldeas reunidas conservaban sus jurados separados, hasta que se confundiéron con el tiempo al modo de lo que sucedió en Pamplona y Estella. Todavía se ven vestigios de las iglesias de las aldeas, cuyos términos unidos y agregados hiciéron grandes los de la nueva poblacion. Para acelerar ésta concedió el rey á los nuevos pobladores grandes privilegios, dióles franqueza de todos sus términos, absolviólos de lezda en todos sus reynos, y del juicio por batalla, hierro ardiendo y agua caliente, siendo su voluntad que la averiguacion se haga por testigos, á falta de éstos por juramento que se debia hacer á las puertas de la iglesia de S. Felix. Quiso y ordenó que el alcalde fuera hijo del pueblo. 
En órden á las colonias dispuso que por el daño que se causare en el dia se paguen 5 sueldos , y por el daño hecho de noche 10 libras, la mitad para el ricohombre que tuviere en honor la tierra, y la otra mitad para el príncipe ó señor de ella. En, este fuero se manda que el fiador no esté obligado á responder por su fianza hasta pasado medio año. Los clérigos no estaban aún exèntos del servicio de las armas. Pero el rey que deseaba se ocupasen los ministros del culto en los salmos y oracion, los eximió de las cargas públicas, y particularmente del servicio militar, ordemando que en adelante no salieran con motivo de hueste, excepto el caso de batalla campal. Por donde se ve que la inmunidad eclesiástica fué creciendo por la liberalidad de los príncipes, y que aun así no habia llegado á principios del siglo XIII al punto en que ahora se halla. Honró de este modo á Viana su fundador, y la ciñó de fuertes muros para que sirviera de antemural al reyno en caso de perderse la Rioja. No se engañó en esta idea D. Sancho, y los de Viana correspondiéron con valor y lealtad á la confianza de sus reyes. Teobaldo II remitió los homicidios casuales con todos los que sucedian, la frase del privilegio, senes culpa de hombre. La fecha de esta gracia es de 2 de julio de 1270, estando el rey en la Roca de Marsella. D. Enrique los absolvió del derecho llamado quartos de cotos, que era una menuda imposicion en montes y tierras, hecha, á lo que parece, por los merinos. El rey motiva esta gracia, diciendo que no se usaba tal impuesto en otro pueblo del reyno: este indulto es de 28 de julio de 1271. Luis Hutin y Felipe II de Navarra confirmáron los fueros á los vianeses por su constante lealtad. Cárlos II á 5 de julio de 1351 eximió del derecho de peage las mercaderías que se llevaban á Viana por el aprecio que siempre hizo de aquellos naturales.
Años adelante en 1368 , estando el rey en Olite á 7 de agosto, absolvió á los de Viana del censo ánuo de 10 libras de carlines blancos, que por derecho de fonsadera le pagaban los vecinos, en atencion á que éstos le sirviéron con 300 de la misma moneda en sus apuros. Un mes adelante, esto es, á 15 de setiembre, estando en Pamplona, vendió á los de Viana por precio de 3100 florines el lugar de Agoncillo con su castillo, la aldea de » Veliella, que es hi cerca, los quales nos habemos de nuevo ganado é conquistado, é así bien la nuestra aldea de Lazagorria con » todos sus términos é pertenencias.» Debia el rey al concejo de Viana 2500 florines de provisiones que le habia adelantado para el exército que tuvo delante de Logroño, y se vió precisado á mantener, como lo dice su diploma, o por pagaré retener las »gentes d'armas que nos convino tener por cobrar las tierras de Alava, et otras que antiguamente fuéron de la corona y reyno de Navarra, que conquistamos de nuevo, &c.» Por esta causa quiso que se tomasen en cuenta de los 3100 florines los 2500 que tenian adelantados los de Viana. La reyna D.ª Juana, muger de Cárlos II, en ausencia del rey perdonó á los vianeses parte de la multa en que fuéron condenados por haber sido muerto una noche dentro de la villa Martin de Araiz escudero. Los términos del indulto son estos: » Por quanto el concejo de Viana fué condenado á pagar 400 florines por la muerte de Martin de Araiz escudero, y que habiendo pagado los 300 pedia remision de los cien restantes esgoardando ella los buenos servicios, y las grandes cargas que el dicho concejo ha sostenido tanto en la empresa de la villa de Logroño, como en otras cosas, y queriéndolos galardonar, les remite los cien flori»nes con gracia especial, y con poder que tiene del rey su señor, y manda dar esta carta sellada. Dada en Esteylla 2.º dia de agosto lo ayño de gracia mil CCCLX et 
nueve.»
No contenta con esto la reyna goberbernadora escribió una carta al hermano del muerto para que cesara en su venganza. Copiarémos algunas cláusulas que descubren las costumbres del siglo. »A Lope de Andueza, escudero, salut. Bien sabedes como al tiempo que el rey nuestro señor entró en la villa de Logroño Martin Ruiz (en la escritura anterior se dice Araiz), vuestro hermano, fué muerto de noches en la villa de Viana, sobre la qual muerte nos oviésemos fecho prender ciertas personas de la dicha villa, et porque en aquella non se fallaba clarament qui habia fecho la dicha muerte, se ha ordenado et mandado por los del nuestro consejo que cien florines sean dados á vos como hermano para facer cantar capellanías por su ánima, et que con esto vos ayades de finar la enemistad por vos et por las creaturas de dicho muerto , et dar paz et tregoa al concejo de dicha villa de Viana, et á todos los vecinos et habitantes del dicho lugar.» Ordena á Lope que comparezca en su consejo á recibir los cien florines al tercer dia despues de la próxima epifanía, y no haciéndolo, añade: "Nos desde agora para entonz les finamos la dicha enemistad, et les damos paz, fin et tregoa á los de Viana por vos et por todos los parientes, et valedores del dicho muerto, et vedamos et defendemos á vos é á ellos só pena de incorrer en caso de traycion que á los dichos de Viana, ni á ninguno de ellos non fagades mal, daño, ni villanía en personas nin bienes como á aqueyllos con quienes habedes paz, fin é tregoa. Dat. en Olit. XV dias de diciembre, ayño de gracia mil CCC, sixanta, é nueve.” Se ve por este suceso el estado de la legislacion criminal en aquel tiempo en que se permitia á las partes la venganza para castigar, no solo los delinqüentes conocidos, sino los comunes que carecian de culpa, solo porque en su territorio se habia cometido el delito. Sin embargo se ve que el gobierno no aprobaba enteramente lo que permitia, precisado sin duda del demasiado poder que la ley y la costumbre daba á los ricoshombres é infanzones, por no hallarse aún refundida toda la autoridad en los soberanos y sus tribunales. El rey D. Cárlos III de Navarra hallándose en Tudela, á 20 de enero de 1423 erigió en principado á Viana para honrar á los primogénitos herederos del reyno con su título. A este fin le agregó las villas de La Guardia, S.Vicente, Bernedo, Aguilar, Uxerevilla, Poblacion, S. Pedro, Cabredo con sus castillos y aldeas, y los lugares de Val de Campezo con los castillos de Marañon, Toro, Ferrera y Buradon. El diploma de esta gracia se halla inserto en las leyes de Navarra: posteriormente agregó el mismo rey las villas de Corella, Cintruénigo, Peralta y Cadreita.
Merecian bien estas honras los de Viana por su lealtad y valor en la defensa del reyno. Es célebre la que hiciéron contra Castilla en 1275 sufriendo un cerco de dos meses que mandó el infante D. Fernando. Las circunstancias y el modo hiciéron mas célebre la accion, porque viendo los vianeses el reyno dividido en facciones y bandos baxo el gobierno de una reyna niña y ausente, qual era D.ª Juana, y que no habia, en el estado fuerzas que oponer al castellano, resolviéron al acercarse el exército enemigo talar y asolar todas sus aldeas, á fin de infundir terror á los sitiadores con hecho tan resuelto. El infante, despues de haber intentado por todos medios rendir la plaza, se vió forzado á levantar el sitio. Mas dichoso que éste fué contra Viana el rey de Castilla D. Enrique en 1461; pero el sitio no fué ménos glorioso á los sitiados. Defendia la plaza mosen Pierres de Peralta, condestable entónces de Navarra, que resistió con gran ánimo todos los ataques del enemigo, y á no tener que hacer frente sino á los hombres, hubiera conservado la ciudad; pero la hambre le obligó á capitular y rendirse. Habla de esta entrega con elogio la princesa de Navarra D.ª Leonor en un privilegio concedido á los vianeses en 1467 á 19 de octubre estando en Estella, en el qual despues de referir como sitió el rey D. Enrique á Viana y la combatió todos los dias con bombardas, trabucos, cortantes y otras diversas artillerías »virilmente por muchos dias se defendiéron los de la dicha villa, fasta tanto que falleciéndoles provision é mantenimiento morian las gentes, é viniéron en tiempo que comian caballos é otras fieras inusitadas, é así afligidos, é por mas no poder comportar con expresa licencia é mandado del rey mi señor, se rindiéron al rey de Castilla, en poder del qual é de sus capitanes así tiranamente » ocupados estuviéron por espacio é tiempo de cinco años, &c. &c.”
Entró en la villa D. Gonzalo de Saavedra, capitan general de Castilla, y miéntras él entraba por una puerta con la alegría del triunfo, mosen Pierres de Peralta, que era hombre de mucho punto, salia por otra vestido de luto, manifestando el dolor que le causaba su desgracia. No tardáron los de Viana en repararla, y ayudados del obiso de Pamplona, conde de Lerin, D. Luis de Beaumont, echáron del castillo en que tenian encerrado al gobernador castellano. En esta empresa gastáron los de la villa 60743 libras carlines, suma muy considerable en aquellos tiempos. No debió importar ménos el daño que causó al vecino la cabalgada que Fortuño de Toledo hizo desde Santo Domingo de la Calzada y Logroño, en la qual taló 90 peonadas de viñas y arboleda fructífera. En consideracion de estos daños D.ª Leonor concedió á Viana en el privilegio citado, ademas del que tenian el lúnes, un mercado franco todos los miércoles, con tanta amplitud, que en poco tiempo se repobló la villa de los pasados desastres. D. Juan de Amiax celebra el valor de las mugeres de Viana en aquella ocasion, y dice que no ménos las doncellas que las casadas, disfrazadas con los vestidos de sus hermanos y maridos muertos, hiciéron señaladas proezas. Por ellas D. Juan II de Aragon y Navarra concedió á Viana por su escudo las barras de Aragon, agregándola á su corona con motivo de los ruidosos disturbios de su hijo el desgraciado D. Cárlos, príncipe de Viana. Es ciudad con voto en córtes, y goza el derecho de vínculo ó pósito de trigo, bien que con algunas restricciones. 
Entre Logroño y esta ciudad se halla el cerro de Cantábria. Fué sitio célebre en la edad media. Algunos hacen subir sus memorias hasta la dominacion romana, y aun se ha dicho que de sus ruinas se engrandeció la ciudad de Zaragoza despues de la guerra cantábrica; pero estas noticias no tienen apoyo alguno. La ciudad Cantábria es desconocida de Tolomeo y geógrafos antiguos, y la primera memoria legítima que hallamos de su existencia es de la era 1170, año 1132, en que D. Alonso el batallador, en dos instrumentos suyos de marzo y abril, su fecha en la poblacion de Cantábria sobre Logroño, y segun conjetura Moret Anal. l. 17. c. 8. $ 3., disponia el rey poblar aquel cerro. Que él hubiera estado ó poblado, ó por lo ménos fortificado con castillo mucho ántes, lo da á entender el monge Vigila de Albelda, diciendo que D. Sancho, el que se coronó en Pamplona en 905, conquistó por Cantábria todas las fortalezas desde Náxera á Tudela. Aquí la voz Cantábria no puede significar la tierra de los antiguos cántabros, sino el pais donde está el cerro de que hablamos. Para dar nombrc á la tierra debia ya ser famoso el sitio, y no siéndolo este monte por su elevacion, magnitud ni otra particularidad fisica, es preciso atribuir su fama á alguna fortaleza ó poblacion considerable, la que no es extraño fuera arruinada en los dos siglos que mediáron en tre Sancho y D. Alonso, segun la varia fortuna de los árabes y cristianos. 
El príncipe D. Cárlos de Viana, hablando de la expedicion que refiere el monge Vigila de D. Sancho, dice: »Tomó muchos lugares en el ducado de Cantábria, ntre los quales habia uno que hoy llaman Sancho Abarca.” Segun este modo de hablar se pudiera sospechar que quiso indicar que el ducado de Cantábria de que hablan nuestros escritores en la entrada de los árabes se extendia de Tudela á Náxera, y que de este territorio fué señor D. Pedro, padre de D. Alonso I y tercer rey de Asturias. Esta noticia la tomó D. Cárlos, ó la infirió de lo que dice el arzobispo D. Rodrigo l. 6. c. 24, hablando del rey D. García, de quien dice haber juntado con Navarra el principado de Cantábria. Gerónimo Zurita en su Cantábria, como tan venerador de la autoridad del arzobispo, conviene en situar aquel ducado en las riberas del Ebro, diciendo: » Que el asiento principal de aquel estado de Cantábria desde lo antiguo fué la ciudad de Náxera." Sin embargo ántes del arzobispo no hallamos memoria alguna de ducado de Cantábria en estas partes, aunque es innegable que en la region de que hablamos fué conocido el nombre de Cantábria, ó como de territorio, ó como de fortaleza y punto principal. Pudiera sospecharse que la Cantábria, desde donde Wamba acometió y sujetó á los vascos, fué esta parte de la Rioja. Lo mismo se puede colegir de un texto del Albeldense, que dice: Prius feroces Vascones in finibus Cantabriae perdomuit Wamba. Por un pasage de S. Braulio en la vida de S. Millan parece hubo en las cercanías donde habitaba el santo una ciudad dicha Cantábria, cuya ruina profetizó en 574, y todas las circunstancias favorecen al sitio del cerro vecino á Viana. S. Isidóro en el libro 9. de sus Etimologías cap. 2., dice: Cántabri á vocabulo urbis et Iberi ammis, cui insidunt, appellati. Y estas palabras confirman la existencia de la ciudad en su tiempo, ó por lo ménos su memoria. 
Zurita no adoptó esta etimología, creyendo que en caso de poderse adoptar lo que dice el santo, la ciudad se llamaria Canta ó Cantia; pero no reflexionó que el mismo santo, hablando de la Celtiberia, advierte que se dixo así de los celtas y del rio Ibero ó Ebro. Por donde es claro que los cántabros, segun S. Isidóro, tomáron nombre de la ciudad que se llamaba Cantábria. Se dirá que el cerro de este nombre no cae en el pais de los verdaderos cántabros que ocupan las fuentes del Ebro; pero á esto se responde que la Cantábria en tiempo de Julio César comprehendia á mas de aquellas tierras las provincias vascongadas, y parte de la Rioja y Vasconia. Y aunque despues se estrechó el nombre, y la cabeza de la region cántabra quedó fuera de los cántabros occidentales, en tiempo de los godos, segun parece de los escritores del tiempo, volvió á extenderse aquel nombre. Sobre este punto puede verse al continuador de la España sagrada tom. 32. pág. 66., y de todo resulta que el condado de Cantábria puede fixarse con alguna probabilidad en estas partes. Viana podrá con esto aspirar á la gloria de haber sido el teatro y tal vez patria de D. Pedro, duque de Cantábria, y de su hijo D. Alonso el católico, que tanto contribuyó al engrandecimiento del reyno de Asturias; bien que parece poco creible que al entrar los árabes se mantuvieran aquellos señores pacíficamente en las riberas del Ebro. Pero aun quando se retiraran á las montañas de Santander y tierras ásperas, nunca se disminuirá la gloria que resulta á los vianeses de haber sido su territorio la cuna y asilo de los fundadores del reyno de Asturias, y mas si fué esta Cantábria donde se acogió ántes de la ruina del reyno gótico el célebre D. Pelayo, y desde entónces contraxo amistad con el duque D. Pedro, concertó con él poco despues el plan la restauracion de la monarquía. Por lo dicho se colige que el cerro de Cantábria tuvo poblacion de este nombre en tiempos antiguos; que arruinada ya desde la prediccion de S. Millan, y mas con las entradas de los árabes, quedó despoblada, hasta que la restauró D. Alonso el batallador y que por último, despoblada de nuevo, dió lugar al engrandecimiento de Viana en el confin de los vascos y berones. 
En el dia se gobierna Viana por un alcalde y su cabildo de regidores: se celebra en ella un mercado franco todos los juéves, y una feria por la Magdalena en lugar de las que tuvo antiguamente. Para el gobierno eclesiástico hay dos parroquias, cuyos, diezmos están unidos, y su valor asciende á 4500 ó 5000 pesos. La parroquia de S. Pedro apóstol tiene 15 beneficiados y un sacristan mayor sacerdote con algunos sirvientes. En esta iglesia se ve una custodia de plata, obra moderna de peso de 22 arrobas y 21 libras. La otra parroquia es de la advocacion de nuestra Señora, y la sirven 15 beneficiados. Dependen de ésta los anexos de Bargota y Aras: en el primero hay 5 beneficiados y en el segundo 2. Los edificios de las dos parroquias son grandes y bien adornados. Hubo casa de canónigos de S. Anton, á la que favoreció Cárlos II. En el día hay un convento de S. Francisco, y los años pasados se contaban en él, 38 religiosos. Para los pobres se ve un hospital de poca consideracion en que hay dotadas cinco camas, y en ellas se asiste á otros tantos enfermos. Es célebre en Viana la ermita de S. Miguel por un letrero que se dice haber existido en ella, y era: Paulus praeco crucis dedit nobis primordia lucis. Hoy no existe la inscripcion ni persona que la haya visto. De ella se ha querido probar no solo la venida de S. Pablo á España, sino su predicacion en el territorio de Viana: pretension harto infundada para detenernos en refutarla. Ni merece mas crédito la noticia del maestro Argaiz. citando el martirologio de S. Gregorio, obispo iliberitano, en que se lee: Dianae circa Cantabriam S. Petrus, qui cum noluisset sacrificare in ignen adductus, as coelos evolabit, Ya diximos al principio el ningun aprevio que merecia el escrito atribuido á Gregorio. Porque no habiendo sido conocida Viana hasta el siglo XIII, desde luego no tiene apariencia de verdad ni la memoria de la predicación de S. Pablo en aquel territorio, ni el martirio de S. Pedro. Ademas que aquel hexámetro leonino no arguye gran antiguedad, y no puede probar sino un capricho de algun poeta de los siglos posteriores a la fundación o engrandecimiento de Viana.

ARAS , l. del part. de Viana , mer. de Este.lla , dióc. de Calahorra , en el r. de Navarra , situado al s. de Antoñana y n. de Viana , ‘.en el confin occidental del reyno.
Consta de 66 personas gobernadas por un alcalde pe aneo que elige el pueblo : su parroquia del título de santa María está servida or un cura 2 beneficiados.


Otros:
  • Sección I. Tomo I  Google Books
  • El "Diccionario geográfico-histórico de España" de la Real Academia de la Historia. Carmen Manso Porto. Iura vasconiae: revista de derecho histórico y autonómico de Vasconia, ISSN 1699-5376, Nº. 2, 2005, págs. 281-332. Dialnet PDF

Viana en el Diccionario de Miñano, 1828

Título: Diccionario geografico estadistico de España y Portugal 
Autor: Sebastian de Miñano
Año: 1828
Fuente: GoogleBooks

Tomo IX.
VIANA, Ciudad de Esp. , con el dictado de M N. y M. L, de voto en cortes, prov. de Navarra, merind. de Estella, cab. de su cuarto part. , dióc. de Calahorra; 850 vec., 3.315 hab. en el casco de la ciudad y arrabales, 2 parr. , dedicadas la una a S. Pedro Apostol , y la otra a Santa Maria en su gloriosa Asuncion: esta última tiene por anejas las de Aras y Bargota, que aun no se han separado en lo espiritual; 1 conv. de frailes y l hosp., ambos extramuros; 1 castillo, caja de correos. Se gobierna por 1 alcalde, 6 reg. , y 1 alguacil mayor ó merino, que se mudan todos los años por sorteo entre insaculados. Extiende su jurisdic. á Aras, en que nombra a reg. , y lo mismo hizo en Bargota hasta el año de 1819, en que se emancipo é hizo villa independiente.
Sit. a los 41° 42' 3G‘ de latit. N. , 5° 01' S4’ de long. or. de Madrid , en terr. llano, sobre una colina con pendiente, por E. S. y O. , desde donde se descubre mucho y alegre horizonte. Sola la entrada de N. es suave , aunque un vec. montecillo estorba por allí las vistas. Conf. por N. con Cornago, por S. con el cerro de Cautabria y Logroño, y por O. con Oyon. Sus calles son rectas, cortadas de E. á O. , y divididas por mitad por otra de S. á N. Su calle mayor es de las mas hermosas; en su cabo occidental se halla la igl. de San Pedro con una buena plaza; en su centro la iglesia de Santa María con su brillante atrio, plaza del mercado y magnifica casa de ayuntam. y en el Orient. la espaciosa y bien adornada plaza de toros. En sus cuatro ángulos principales tiene 4 arrabales que le dan figura de anfiteatro, y en medio de estos y casco de la ciudad, un alegre y cómodo paseo, con buenos asientos, desde donde se descubre un dilatado horizonte, y su fért. y sana campiña que se extiende por sus contornos á 10 leg. cuadradas. La baña por el S. el rio Ebro, y en su curso hay un gran molino, pieza maestra en este género. El suelo es de mucha miga , y su cosecha consiste en abund. de trigo, cebada, centeno, aceite , mucho vino , frutas , cañamo y hortalizas. Celebra mercado todos los miércoles de cada semana, y una feria anual desde el 19 al 31 de julio. Es patria de don Juan de Aimar; del jesuita padre Aleson , autor de los Anales de Navarra; y si se ha de creer al Crónicon Hauverto Hispalense , lo es tambien de Santa Santimonia Viuda, de Santa Anatoquia Virgen y de San Pedro Mártir. También lo es de don Francisco de Añoa y Bustos, arzobispo de Zaragoza y escritor muy correcto; y de don Julian San Cristoval y Eguiarreta, conde de San Cristoval, camarista de Castilla, autor de una Justificacíon histórica de la venida del Apóstol Santiago el Mayor á España. Dista 13 leg. de Pamplona, 8 de Calahorra , 52 de Madrid, 1 de Logroño y 4 de Arcos.

Diccionario geografico universal, 1793

Título: Diccionario geografico universal: que comprehende la descripcion de las quatro partes del mundo, y de las naciones, imperios, reynos, repúblicas, y otros estados ... lagos, rios, desiertos ... :
Autores: Lawrence Echard, Antonio de Capmany y de Montpalau
Publicación: en la oficina de la Viuda é Hijo de D. Pedro Marin, 1793
Fuente: GoogleBooks

Tomo tercero [P-Z]
Viana , pequeña Ciudad de España en el Reyno de Navarra, con antiguo titulo de Principado que tomaban los primogénitos de aquella Corona , situada en una llanura en la frontera de Castilla. Su clima es agradable y sano, y el suelo dá bastante trigo, vino excelente, aceyte, legumbres, y tiene buenos pastos. Hay 2 Parroquias, un Convento de Frayles, y un Hospital: su población se compone de unos 700 vecinos, que están exentos de tributos, y gozan de otros muchos privilegios concedidos por los antiguos Reyes de Navarra. Está junto a la orilla izquierda del Ebro , á 8 leg. N. O. de Calahorra , y 13 S. O. de Pamplona.

Viana en el Diccionario de Madoz, 1830

Título: Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España. 
Autor: Pascual Madoz Ibañez
Año: 1830
Fuente: GoogleBooks

Tomo XVI, p.8

VIANA: c. con ayunt. y estafeta de correos en la prov., y c. g. de Navarra," part. ind. de Estella (6 leg.), aud terr. do Pamplona (13), clióc. de Calahorra (9): SIT. sobre una pequeña eminencia que se levanta en una dilatada llanura; Clima benigno; reina el viento N., y se padecen tercianas y calenturas gástricas. Tiene 700 CASAS que forman 3 plazas y 48 calles; casa consistorial bastante capaz, con cárcel; 2 escuelas de niños, á las cuales concurren sobre 200 alumnos y doladas con 6,730 rs., y otras 2 de niñas con la asignación de 588 rs.; 2 igl. parr. (San Pedro y Sta. Maria) y servida por un cabildo compuesto de 30 beneficiados, que asisten también al barrio de Aras, que es anejo; cementerio al S., 3 ermitas (la Soledad, Ntra. Sra. de Cuevas y San Martin), y para el surtido de la pobl. una fuente á su estremo y varias en sus inmediaciones, de aguas saludables. El Térm. se esliendo de N. á S. 4 leg. y de E. á O. 2 4/2, y confina N. Aguilar; E. Bargota; S. el r. Ebro, y O. Logroño, Oyon v Moreda: comprendiendo en su jurisd. 4 sotos poblados áe chopos y arbustos, y algunos prados naturales que producen yerbas de pasto. El TERRENO es llano y bastante productivo, bañado y fertilizado en su paite meridional por el r. Ebro, que corre de O. á E. CAMINOS: la carretera de Pamplona á Logroño, y otros á los pueblos confinantes. El CORREO se recibe, por balijero de la misma c, los domingos, martes, miércoles y viernes, PROD.-. trigo, cebada, avena, vino, aceite, patatas, alubias y otras legumbres; cria de ganado lanar; caza de conejos, liebres y perdices, y abundante pesca, IND: ademas de la agrícola y pecuaria hay 2 molinos harineros y 3 de aceite, COMERCIO: algunas tiendas de art. de primera necesidad, POBL.: 683 vec , 2,803 alm. RIQUEZA, con Aras y Bargota, 4.960,422 rs.

HISTORIA. Los autores del falso catálogo de los mártires de la persecución de Diocleciano, y con ellos el maestro Argaiz y otros de no mejor crítica, quisieron que cierto templo de Diana hubiese sido en lo ant. el móvil social de esta pobl., y que su actual nombre Viana sea aun pequeña adulteración de Diana; doctrina caprichosa que es preciso desechar sin impugnarla. No es de este carácter la cungetura del ilustrado Cortés, quien sospecha si el nombre de la ant. Pinetum del Itinerario Romano pudo ser Vínetum y haber parado en Viana; mas nunca podrá pasar esto de una débil sospecha, fuera de reputación como de prueba. Consta solo que es pobl. ant., aumentada por el rey O. Sancho el Fuerte, que eu 1219 reunió en ella los pueblos ó ald. de Longar, Tidon, Prezuela, Cuevas, Piedrafita, Soto, Cornava y Gorano; conservando todos por algún tiempo sus respectivos ducados. Concedió á la vez grandes privilegios á los pobladores; y en consecuencia de esto, muchos lo han tenido por su fundador. Este monarca la hizo plaza de armas respetable para seguridad de la frontera de su reino; y desde luego fue v. importante, con voto en Córtes, acrecentándose por cada día sus privilegios. Teobaldo II los aumentó en 1270, y muy particularmente D. Enrique en 1271. El infante D. Fernando de Castilla la combatió en 1274, causando grandes daños á sus hab.; pero no pudo tomarla por la valerosa resistencia de estos. La reina Doña Blanca la premio, libertándola de cierto censo. En 1304 tuvieron los vianeses algunas contiendas sobre el repartimiento de contr. vecinales para las fortificaciones y otras necesidades del pueblo, y acudieron al gobernador del reino; por cuya autoridad se hizo una estadística municipal á que en lo sucesivo se arreglasen los repartimientos. En 1307 el conc., con presencia de 167 vec., hizo unión para la defensa y protección común y particular de la pobl., fueros, térm., propiedades, derechos y personas. D. Cárlos II aumentó los privilegios eu 1351. El vecindario de la v. con sus ald. en 1386 ascendía al número de 265 individuos, entre ellos 45 judíos. En 1368 el rey les absolvió de un censo ánuo, y el conc, le compró la contr. que le pagaba, llamada fonsadera: asimismo le compró el 1. de Agoncillo y las ald. de Vilella y Lazagorría con todos sus térm. En 4169 fue muerto dentro de la pobl. el escudero Martin de Araiz ó Ruiz: no fueron conocidos los agresores, y en su consecuencia fue multado el vecindario: la reina Doña Juana le perdonó parte de la multa, y medió con Lope de Andueza, hermano del muerto, para que cesase en la satisfacción del delito. En 1387 Viana y sus ald. contribuían en los donativos por 230 fuegos de vec. francos, 7 hidalgos y 42 clérigos. En 1413 D. Cárlos III, considerando los padecimientos de la pobl. y sus ald. en las guerras con Castilla, hizo libres á todos sus vec. cristianos, como los que habitaban las demás buenas v. En 1414 les dió 200 libras, espresando ser para comprar arneses por defensión de dicha villa, é por tal que puedan resistir a los de Logroind é de los otros logares de Castieilla con que continuadamente han disensiones, et debates, en razón de términos entré eillos.
En 20 de enero de 1423 D. Cárlos hallándose en Tudela erigió en principado á Viana para los primogénitos herederos del reino; agregando á esta pobl. las v. de La Guardia, San Vicente , Bernedo, Aguilar, Uxerevilla , Población, San Pedro, Cabredo con sus cast. y ald., y los 1. de Val deCampezo, con los cast. de Marañon, Toro, Perrera y Buradon. Posteriormente agregó aun el mismo rey las v. de Corella, Cintruénigo, Peralta y Cadreita. En 1444 el príncipe de este nuevo estado recompenso también los continuos daños que los vianeses sufrían de los de Logroño. D. Enrique de Castilla la sitió en 1460 y 1461 , combatiéndola con toda suerte de ingenios: los vianeses, al mando de Mosen Píerres de Peralta, la defendieron heroicamente. Pero al fin reducidos al estremo por el hambre, obtuvieron espresa licencia y orden de su rey para rendirse al castellano, en cuyo nombre la ocupó D Gonzalo de Saavedra. En 1466 los vianeses, alzándose contra sus dominadores, lograron acorralar al gobernador castellano en el cast. de doude lo echarou, con el auxilio del ob. de Pamplona, conde de Lerin D. Luis de Beaumont. Esta empresa costó á la v. 6,743 libras carlines, y no debieron ser menores los perjuicios causados por la cabalgada que Fortuño de Toledo hizo desde Sto. Domingo do la Calzada y Logroño, talando 9,000 peonadas de viñas y arboleda fructífera. La princesa Doña Leonor, recompensando estos menoscabos le concedió un mercado franco el miércoles de cada semana, ademas del que ya disfrutaba los lunes. D. Juan II la agregó á su corona con motivo de los ruidosos disturbios quo mediaron entre aquel rey y su hijo , el desgraciado principe D. Cárlos. Eu 1507 poseída por los beaumonteses, mandó el rey cercarla, y D. Luis de Beaumont, hijo del conde de Lerin, se puso en ella para defenderla: el duque do Nágera se dispuso desde luego para acudir en su socorro; y el condestable de Castilla para ayudar al rey. El conde de Lerin consiguió socorrer a su hijo y ia fort., causando aun gran daño a los sitiadores, con muerte del duque de Valentinois que los mandaba, siendo numerosísimos: pero hubo de retirarse el de Beaumont á Lerin, y la plaza fue al fin rendida por haber llegado fuerzas de refresco contra ella. Siguió la suerte de las demás fort. de Navarra en la incorporación de este reino con la corona de Castilla. Después se decretó que, con sus ald., so uniese al corregimiento de Logroño; pero conocido que esto perjudicaba á la Navarra, se revocó en 1523.
En 1588 fue perturvado el ayunt. en su costumbre de celebrar una fiesta llamada del reinado, por la pascua de Resurrección, reducida á reconocer sus térm. y mesones y hacer una cacería general, tomando para el gasto un cordero de cada rebano, y el pan y olertorio de las igl. El ayunt. fue denunciado ante el ale. por correr igualmente el soto del rey; aquel acudió al virey para que no se le molestare en su costumbre; y este mandó que no se procediese por entonces, pero que en lo sucesivo se observase cieita provisión acordada. En 1630 compró el conc. al rey la alcaidía de la casa real y el soto llamado Galindo, en 38,000 ducados. En el mismo año la hizo c. Felipe IV; la estensa jurisd. de Viana ce fue reduciendo, y en 1819 se emancipó Borgota, quedándole ya solamente Aras. Su escudo de aimas, merced de D. Juan II, ostenta las barras de Aragón y al timbro corona. Es patria de D Juan de Aimar; del jesuíta Alesoa, anialisla regnícola; de D. Francisco de Acoa y Bustos, arzob.de Zaragoza y escritor de mérito; y de D. Julián de San Cristóbal, conde de San Cristóbal, autor de una Justificación histórica de la venida de Samugo el Mayor á España.
A mediados del año de 1834 fue sorprendido en esta c. el barón de Carondelet, general de las tropas de la Reina, que la ocupaba con 800 infantes y 2 escuadrones de la Guardia Real. Resistierou con denuedo el primer choque de la división carlista mandada por Zumalacárregui; pero después se retiraron haciéndose fuertes en un conv. dentro de la pobl.; esta fue abandonada por los carlistas, temerosos de una división de tropas de la Reina, que se aproximaba en auxilio de los sitiados.

Viana en el Diccionario de Ochoa, 1842

Título: Diccionario geográfico histórico de Navarra 
Autor: Teodoro Ochoa de Alda
Año: 1842
Fuente: GoogleBooks (1ª edición 1842)  Biblioteca Navarra Digital (2ª edición) 1852
VIANA c. de la m. de E. conf. por s. con el cerro de Cantabria y Logroño, por n. con Cornago, y por o. con Oyon: situada en llano con pendiente por e. s. y o. desde donde se descubre un horizonte alegre: el terreno es muy fertil y se calcula la cosecha de trigo en 46 mil robos, la de cebada en 40 mil, y la de vino en 30 mil cargas: hai 2 parroquias de San Pedro apostol y de Nuestra Señora: sus edificios son grandes y bastante adornados: el convento que habia de San francisco está suprimido: hai una hermita de San Miguel, célebre por una inscripcion que (se dice ) haber tenido , con la que se quería probar la venida de San Pablo á España. Se cree que la Ciudad es fundacion del año 1219 de D. Sancho el fuerte para asegurar por aquella parte su reino contra las pretensiones de Castilla, pero como consta en otros lugares que ya habia poblacion de Viana, parece lo mas cierto que D. Sancho la sacó de su obscuridad, ó le dio ser eligiendo por mas oportuno el sitio de Viana para formar una plaza de armas respetable en la frontera del Reino. El Rey D. Carlos 3.° de Navarra hallandose en Tudela por Enero del año 1423 erigió en principado á Viana para honrar con su titulo á los primogénitos del Reino, para cuyo fin le agregó varios pueblos. La Reina Doña Juana, muger de Carlos segundo en ausencia del Rey perdonó á los de Viana parte de la multa en que fueron condenados por haber sido muerto una noche dentro de la v. Martin de Araiz escudero, y escribio una carta al hermano del muerto para que cesára en su venganza; copiaré algunas clausulas que descubren las costumbres del siglo: « A Lope de Andueza escudero, salut. Bien, sabedes como al tiempo que el rey nuestro señor entró en la v. de Logroño Martin Araiz vuestro hermano fue muerto de noches en la v. de Viana, sobre la cual muerte nos oviesemos fecho prender ciertas personas de la dicha villa, et porque en aquella non se fallaba clarament qui habia fecho la dicha muerte, se ha ordenado et mandado por los del nuestro consejo que cien florines sean dados á vos como hermano para facer cantar capellanias por su anima, et que con esto vos ayades de finar la enemistad por vos, et por las creaturas de dicho muerto, et dar paz et tregoa al concejo de dicha villa de Viana, et á todos los vecinos et habitantes del dicho lugar.» Ordena á Lope que comparezca en su consejo a recibir los cien florines al tercer dia despues de la próesima epifania, y no haciendolo, añade: « Nos desde agora para entonz les finamos la dicha enemistad et les damos paz fin et tregoa á los de Viana por vos et por todos los parientes et valedores del dicho muerto, et vedamos et defendemos a vos é á ellos s jpena de incoi rer en caso de traicion que á los dichos de Viana, ni á ninguno de ellos non fagades mal, daño ni villania en personas nin bienes como á aquellos con quienes abedes paz, fin et tregoa: Dat en Olit XV dias de Diciembre layno de gracia mil ecc sixante é nueve.» Este suceso manifiesta el estado de la legislacion criminal en aquel tiempo en que se permitia á las partes la venganza para castigar, no solo los delincuentes conocidos, sino los comunes qne .carecian de culpa, solo porque en su territorio se habia cometido el delito. Sin embargo se ve que el gobierno no aprobaba enteramente lo que permitia, precisado sin duda del demasiado poder que la ley y la costumbre daba á los ricos hombres é infanzones, por no hallarse aún refundida toda la autoridad en los soberanos y sus tribunales. Se hicieron célebres los de Viana por su valor en varias ocasiones; una de ellas fué cuando D. Enrique Rey de Castilla en 1461 les puso sitio. Defendia la plaza Mosen Pierres de Peralta hombre de mueho punto, Condestable de Navarra, que resistió con gran ánimo todos los ataques del enemigo, y á no tener que hacer frente sino á los hombres hubiera conservado la Ciudad, pero el hambre le obligó á capitular y rendirse. Habla de esta entrega con elogio la Princesa de Navarra Doña Leonor en un privilegio concedido á los Vianeses en 1467 por Octubre estando en Estella, en el cual despues de referir cómo sitió el Rey D. Enrique á Viana y la combatió todos los dias con bombardas, trabucos, cortantes y otras diversas artillerias «virilmente por mu»chos dias se defendieron los de la dicha villa, fasta tanto que fa»lleciendoles provision é mantenimiento morian las gentes, é vinieron en tiempo que comian caballos é otras fieras inusitadas, é asi "afligidos é por mas no poder comportar con espresa licencia é «mandado del Rey mi Señor, se rindieron al Rey de Castilla en po»dcr del cual é de sus capitanes asi tiranamente ocupados estuvieron por espacio é tiempo de cinco años» &c. Entró en 1a villa D. Gonzalo de Saavedra Capitan General de Castilla y mientras el entraba por una puerta con la alegria del triunfo, Mosen Pierres de Peralta salia por otra vestido de luto, manifestando el dolor que le causaba la desgracia. No tardaron los de Viana en repararla y ayudados del Obispo de Pamplona, Conde de Lerin, D. Luis Reaumont echaron del castillo en que tenian encerrado al Gobernador Castellano: hasta las mugeres de Viana se portaron en aquella ocasion, pues dice D. Juan de Amiax» que no menos las doncellas que las casadas disfrazadas con los vestidos de sus hermanos y maridos muertos hicieron señaladas proezas; por ellas D. Juan II de Aragon y Navarra concedió á Viana por su escudo las barras de Aragon agregandola á su eorpna con motivo de los ruidosos disturbios de su hijo el. desgraciado D. Carlos, principe de Viana. Sobre otras antigüedades puede verse el diccionario de D. José Yanguas y Miranda principiado á dar a luz el año de 1840 en Pamplona: hay escuela con 2 maestros cuya dotacion total al año 10220 rs. vn. y asisten 9b: dos de niñas con 2 maestras cuya dotacion total al año 2420 rs. y asisten 40: su población actual es 3289 a.

Otras referencias:


Viana en 1747, 700 vecinos

Título: Población general de España, sus reinos y provincias, ciudades y pueblos...
Autor: Juan Antonio de Estrada
Fecha:  (primera edición en 
Fuente 1: Google Books, 1747


Fuente 2:  GoogleBooks, 1768

Tomo II. Reino de Navarra
A la vista de Logroño, de la otra parte del caudaloso Ebro, está la ciudad de Viana en la merindad de Estella, plantada a semejanza de Cruz, alta por un lado y tendida lo restante del otro; cercada de doblados muros, con cuatro puertas y un fuerte castillo. Es fertil de colmandos frutos de pan, vino, aceite, hortalizas, legumbres, frutas, caza, ganados y pesca: habitada de 700 vecinos y nobleza en dos parroquias, un convento de frailes de San Francisco y un rico hospital. Levantola a ciudad el rey Feplipe IV, año 1630. Su origne fue, que estando en este sitio un Templo de Diana, obra de griegos, acudiendo a él multitud de gentiles, vino a predicarles el sagrado evangelio el apóstol San Pablo, año de 64, y convirtiendose muchos, edificó una iglesia al arcángel San MIguel. Pasado algún tiempo fundarion aquí los católicos cántabros nueva república, con nombre de Diana, currupto Viana; y padeciendo varias fortunas, estando desierta la reedificó  nuevamente don Sacho VIII, rey de Navarra (año 1219) cercándola de muros y torres. Por armas tiene en escudo las cuatro barras sangrientas de Aragón, en campo de oro, timbrado de corona,  que se las dio el rey don Juan II de Navarra. De esta ciudad se intitulaban príncipes los primogénitos de los reyes de Navarra, siendo el primero el que se refiere en las Cortes de Olite. Tiene mercado franco miércoles de cada semana. Goza de grandes privilegios y esenciones; libre de alcábalas y otras mercedes hechas de sus Reyes.

Otras: