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La expedición de Juan de Viana

Título :  Dos relaciones inéditas sobre los viajes de Europa a Buenos Aires de los jesuitas Juan de Viana (1616) y Gaspar García (1622)
Autor: Carlos A. Page
Fecha: 2008
Publicación : Revista de la Junta Provincial de Historia de Córdoba (Argentina)
Fuente:  http://www.carlospage.com.ar/
Formato: PDF
Paraguay o Provincia de Rio de la Plata, ca.1635
Juan de Viana nació en Viana, Navarra, el 18 de febrero de 1565, ingresando a la Orden Jesuita de Castilla en 1584. Nueve años después llegó a nuestras tierras, misionó con el padre Barzana, dando sus últimos votos en Salta en 1602. Una vez creada la provincia del Paraguay fue nombrado superior del Tucumán, maestro de novicios y luego rector del colegio de Chile. Finalmente fue elegido procurador a Europa, junto al mencionado Padre Vázquez Trujillo, en la segunda congregación llevada a cabo en Córdoba en el mes de febrero de 1614, presidida por el Padre provincial Diego de Torres. Solo viajo el Padre Viana, llevando varias propuestas a la Santa Sede como la canonización de San Ignacio, el título de fundador del colegio de Tucumán para don Francisco Salcedo y el de bienhechor insigne al obispo Trejo. También solicitó al Padre general y fue concedido, que los novicios en su segundo año de estudio comiencen a aprender las lenguas indígenas. El Padre Viana murió en Córdoba el 28 de febrero de 1623, mientras ocupaba el cargo de rector del Colegio Máximo de Córdoba, siendo acompañado en ese entonces por el Padre Vásquez Trujillo como secretario.
La expedición del Padre Viana fue la segunda que llegó desde Europa a la provincia del Paraguay, arribando varios extranjeros que castellanizaron sus apellidos para poder embarcarse4. Entre los nombres destacados figuran el artista francés Luis Berger, el militar Antonio Bernal5 y dos jóvenes que, como todos, concluyeron sus estudios en Córdoba, pero que alcanzarían el martirio. Nos referimos a Diego de Alfaro y Alonso Rodríguez, este último abrazando la santidad junto a Juan del Castillo y Roque González de Santa Cruz. El número de embarcados difiere entre los nombres de los 25 autorizados, los 29 que nos trae Leonhartd y los 37 que señala Viana. A pesar que el mismo Leonhardt aclara que a último momento se embarcaron algunos extranjeros. Efectivamente el Padre Viana solicitó licencia concedida por el Consejo de Indias para embarcar 25 religiosos6 para llevar a Tucumán y Chile el 20 de octubre de 1614, aunque por no haber dinero en la Casa de Contratación de Sevilla la autoridad real aconsejó supliera los costos la misma Compañía de Jesús.
Cuenta su partida desde el puerto de Lisboa el 4 de noviembre de 1616, arribando a Buenos Aires el 15 de febrero del año siguiente. El viaje se realizó con una flota que llevaba al flamante gobernador del Brasil junto a otra expedición de jesuitas para esas tierras. La navegación fue normal y es habitual la descripción de una tormenta con sus consabidos temores. Pero la misma aconteció tempranamente, lo cual hizo pensar en volver a Lisboa o a Galicia. Pero los fuertes vientos llevaron la nave al continente africano, donde ya calmado continuaron el viaje. No sin dejar[...]

Pedro Matías de Goñi (1647 - 1712)

Fue un jesuita vianés, nacido el 20 de mayo de 1648. Fueron sus padres Gregorio de Goñi y Gerónima Fernández de la Pila. Se licenció en Artes y Teología en la Universidad de Alcalá de Henares. Entró a la Compañía de Jesús en Logroño en  1671, y años después fue destinado a servir en la Nueva España. Participó en la fundación de la misión de Yécora (Sonora, México) en 1677, y en 1679, año en que se ordenó sacerdote en la ciudad de México, estuvo en Nío (Sinaloa, México).

Mapa de Baja California como una isla, c.1650 (Fuente Wikimedia Commons)


 Mapa de Baja California como una isla, copiado de un manuscrito del Padre Kino de 1696. (Fuente Biblioteca del Congreso, EE.UU.)

Entre los años de 1683 y 1685 formó parte de las expediciones que el almirante Isidro Atondo y Antillón hizo a Baja California, junto con el jesuita Eusebio Francisco Kino, con quien estuvo primero en La Paz, y después en la colonia y misión de San Bruno, al norte de Loreto. El propósito de los viajes realizados era fundar misiones para la evangelización de los naturales, y buscar un sitio adecuado en la costa del Océano Pacífico para establecer un puerto que sirviera de escala al galeón  procedente de las Islas Filipinas
1 Mazatlán. 2 Nío. 3 La Paz. 4 San Lucas, hoy Agiabampo. 5 San Bruno. 6 San Isidro. 7 Conunchó o Conchó. 8 Yaqui. 9 San Juan Bautista en la actual  Bahía Kino. 10 Isla del Carmen. 11 Puerto de Año Nuevo o Boca de SanG regorio. 12 Isla de Tiburón. Las flechas de llegada y regreso en la esquinainferior derecha indican procedencia de Chacala y rumbo al sur a ese puerto

Dos navíos con un numeroso contingente zarparon de Chacala hacia California vía Mazatlán, en la media noche del 17 de enero de 1683, y el 1º de abril de ese año llegaron a su destino inicial, en lo que hoy es La Paz. Al principio de su estancia en ese lugar, los viajeros no tuvieron mucho problema para atraer a los nativos con las acostumbradas dádivas, y llevaron a cabo algunos reconocimientos de las regiones cercanas.

El padre Matías Goñi acompañó alalmirante Atondo junto con algunos soldados hacia el país habitado por los coras, de filiación guaycura, y el misionero empezó a estudiar seriamente el idioma de estos indios, mientras que Kino hacía lo propio con otra variante de esa lengua.

Sin embargo, la falta dealimentos y una creciente hostilidad de los nativos provocada por los mismos españoles, creó, segúnla opinión de muchos expedicionarios, una situación insostenible.

A fines de junio de 1683, para resolver la situación de acuerdo con la opinión de la mayoría, Atondo citó a un Consejo de Guerra para decidir si se quedaban o se iban y los únicos que no manifestaron temor ni deseos de abandonar la colonia fueron los padres Goñi y Kino. En estas críticas circunstancias, los expedicionarios tuvieron que regresar a las costas de Sinaloa, reabastecerse y dirigir sus exploraciones ahora al norte de Loreto en la región que llamaron San Bruno, en donde empezaron a formar una colonia el 5 de octubre. Desde San Bruno se hicieron importantes exploraciones, en algunas de las cuales estuvo el padre Goñi, aunque no participó en la más importante, cuando salieron de San Bruno el 14 dediciembre de 1684 al litoral del Océano Pacífico, atravesando la sierra de La Giganta. Una de las salidas en las que el padre Goñi sí acompañó al almirante Atondo fue la que se hizo tratando de llegar a Bahía Magdalena; en este viaje que comenzó el 16 de febrero de 1685, iban 21soldados, un arriero y herrero, un esclavo, cuatro indios cristianos de tierra firme, varios indios amigos de San Bruno, y una recua de mulas con provisiones para veinticinco días.

La expedición la encabezaban Atondo y Goñi, ya que Kino se había quedado en San Bruno, y se dirigió primero a San Dionisio que sería su base de operaciones. Los exploradores regresaron a San Bruno vía San Dionisio el 6 de marzo de 1685, sin haber llegado a su destino por la fatiga de los animales y lo difícil del terreno. En el viaje se recorrieron unos 160 kilómetros, se tocaron unas 25 rancherías, algunas con una población de 200 a 400 personas, a quienes Atondo describe así:
...los nativos eran corpulentos, robustos, de buena presencia, y más numerosos que ningunos antes vistos en California. Era notable que tenían casas, pequeños jacales de ramas y matorrales. Esta era una novedad.
Para este tiempo, una sequía de 18 meses impedía una mínima producción agrícola, el escorbuto hacía presa de muchos soldados, se necesitaban provisiones, los pozos de agua de San Bruno se habían salado, y los misioneros reportaban la realización de muy pocos bautizos. La situación que se menciona distaba mucho de las expectativas puestas en las expediciones, sobre todo después de un gasto muy elevado del erario real. Esto decidió a Atondo a abandonar California y esperar tiempos mejores, por lo que el 6 de mayo de 1685 salieron los maltrechos colonos en dos navíos, uno hacia la costa de Sonora y el otro a Sinaloa, a donde llegaron el día diez. Todavía Atondo realizó otra expedición el 14 de julio primero hacia La Paz y después a otros lugares con la intención de sacar perlas, lo cual podría inclinar otra vez el interés del rey por la colonización de California. Aunque en ocasiones se obtuvieron perlas de buena calidad, algunas de las cuales fueron obtenidas de mujeres indígenas que las intercambiaban con los españoles porcuchillos y otras baratijas, el beneficio neto nunca justificó el gasto y esfuerzo realizados. Siempre en busca de víveres y equipo, Atondo y Goñi viajaron varias veces a Sinaloa, en donde finalmente el misionero prefirió quedarse. Para octubre Atondo se había regresado a Matanchel, la empresa había sido otro fracaso, y Goñi la resumió diciendo que no se habían sacado más perlas porque sencillamente no había más. El otro misionero de aquellas expediciones, el padre Copart, se fue a Guadalajara al igual que Kino, y así se cerró uno de los primeros capítulos enque se intentó colonizar la península.

Años mas tarde el Padre Kino, continuaría su labor evangelizadora por Baja California, Sonora y Arizona.

Pedro Matías de Goñi fue después superior del Real Colegio de San Ildefonso (ciudad de México), y murió en Guadalajara (México) el 21 de febrero de 1712 (otras funetes dicen en Cidada de México).

FuenteScrib. Misioneros Jesuitas en Baja California. Antonio Ponce Agilar.

Otras referencias:

Juan de Viana (1565 - 1623)

Título :  Epitome de la vida del V.P. Juan de Viana de la Compañia de Jesús...
Autor: Manuel Lanciego y Eguilaz
Fecha: 1716
Publicación : En Viana por Joseph Joachin Martinez
Fuente:  liburuklik, Biblioteca Digital Vasca, Gobierno Vasco
Formato: PDF
Ficha

[...] Entre las flores pues, con que la Ciudad de Viana ha enriquecido el vergel de las Religiones, especialmente de la Compañia de JESUS, debe llebarse la primacía, como la Azucena entre las demás, el Padre Juan de Viana por el candor de su ánimo, y de su pureza, por lo acendrado de su charidad, y zelo, por lo descollado de sus virtudes, y porque como esta elevada flor empieza a nacer desplegando el verdor de sus ojas sobre el haz de la tierra, sin que se le conozca vara, ò tronco alguno; assi á esta Flor de Viana no se le conoce tronco, ó Linage, ni hay de muchos años á esta parte memoria de apellido, ni de quien se aya apellidado con el nombre de esta Ciudad.[...]


Otras referencias: